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Cómo hacer jabón con aceite usado

Cómo hacer jabón con aceite usado

El jabón es un elemento que no puede faltar en los hogares. Y es que algo tan pequeño como una pastilla puede servir para higienizar tanto la ropa como los diferentes rincones de la casa. Dado que se trata de un artículo de primera necesidad, supone un gasto fijo en la economía familiar. Por ello, desde este blog queremos proponer una sencilla receta para elaborar jabón casero a partir, curiosamente, de un producto que solemos desechar: el aceite usado.

Lo más habitual es llevar esta sustancia a un punto limpio, que es la denominación que se da a los espacios destinados al reciclaje y procesamiento de residuos. Pero es posible darle una segunda vida y fabricar así unos estupendos jabones naturales para la limpieza de las prendas de vestir y de la casa. Sólo es necesario contar con una serie de ingredientes que son muy fáciles de conseguir. Además del aceite (más o menos un litro), hay que contar con 200 gramos de sosa cáustica (de venta en droguerías y supermercados), medio litro de agua, un tapón de suavizante y otros dos de detergente para lavadora.

 

Pautas para la preparación

 

Los preparativos para la elaboración de jabón artesanal comienzan la noche previa a la jornada de fabricación del material de limpieza. Es entonces cuando hay que medir el agua y dejarla reposar, de modo que se evapore todo el cloro. Al día siguiente, esa agua se pasará a un barreño o cubo de plástico, acero inoxidable o cristal. Es imprescindible evitar los recipientes hechos con latón, metal o hierro.

El siguiente paso consiste en añadir la sosa cáustica al agua. Esta operación tiene que realizarse lentamente, a la vez que se remueve la mezcla con un cucharón de madera. Es muy importante que la persona encargada de elaborar el jabón esté equipada con guantes y delantal. Y es que la sosa puede salpicar y provocar graves quemaduras. Una vez finalizada esta fase, hay que dejar enfriar el líquido (a menos de 40 grados) en un espacio bien ventilado.

 

Olor agradable y eficacia higiénica

 

Mientras tanto, se pueden mezclar el aceite y el suavizante. Luego ya se puede agregar este preparado al agua que contiene sosa. Es esencial llevar a cabo este paso al mismo tiempo que se remueve siempre en el mismo sentido. Para ello, puede utilizarse la cuchara de madera o una batidora para ir más rápido. En el momento en que el aceite esté correctamente montado, hay que añadir el detergente y remover.

Para finalizar, se pasa la mezcla a unos moldes de plástico de escaso grosor, para que el jabón pueda desmoldarse sin problemas. Después de entre uno y dos días, ya se puede cortar el producto en trozos y guardar estos pedazos en una caja de cartón. Transcurridos 30 días, el jabón ya estará listo para ser utilizado y tendrá un olor muy agradable, así como una buena eficacia higiénica. Puede rallarse para obtener jabón en polvo o bien depositar algunos trozos en un bote con agua hasta que se deshagan y entonces conseguir gel para lavar.

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